cómo

En un momento de locura decidiste olvidarte de todas las cosas buenas que alguna vez compartimos. Ahora trato de hacer lo mismo para no sentir tristeza pero en mi intento de olvidarlas, recuerdo. Recuerdo verte sonreír de nada. Esos instantes en los que nuestras risas eran causadas por nuestros planes inconsistentes. Cuando aún no pasaba por nuestras mentes despedirnos. Recuerdo pasar horas contigo sin necesidad de pronunciar palabra alguna. El sólo hecho de tenerte al lado mío hacía que me sienta armado sabiendo que estabas ahí para escuchar cualquier comentario sin sentido que mi mente decidía expresar. Trato de perseguirte pero cada vez aumentas la velocidad y te dejas desvanecer en el tiempo. Anhelo entender lo que sucede pero solo eres tu quién lo puede explicar. No hay tiempo. Esa fecha se acerca muy rápido y las oportunidades para disfrutar de nuestra presencia se hacen mínimas. Quiero volver a encontrarte en esos escondites que alguna vez creí que solo los dos conocíamos, pero ahora fueron descubiertos. Cuéntaselo. Cuéntale a la vida de la razón, para que intente juntarnos de nuevo y si es posible me explique lo sucedido porque mis neuronas se cansaron de pensar cómo fue.